La Economía Circular vs. el reciclaje

El reciclaje es lineal. Y lo que necesitamos es economía circular. Esta es la conclusión a la que han llegado desde el Foro Económico Mundial en colaboración con la Fundación Ellen MacArthur para acelerar la transición de la Economía Circular

En una economía lineal, basada en «extraer-fabricar-tirar» no tenemos en cuenta los efectos secundarios generados por los productos vendidos ya que el objetivo es vender la máxima cantidad de productos a un costo mínimo.

En nuestro modelo actual, extraemos recursos, los transformamos en productos y los consumimos o utilizamos antes de desecharlos. El reciclaje solo comienza en la etapa de descarte: este es un proceso que no está hecho para preservar o aumentar el valor ni para mejorar los materiales.

Técnicamente hablando, una economía circular es un sistema industrial que es restaurativo o regenerativo por intención y por diseño.

  • Reemplaza el concepto de fin de vida con reutilización
  • Se desplaza hacia el uso de energía renovable
  • Elimina el uso de productos químicos tóxicos
  • Promueve la eliminación de desechos
  • Avanza en el diseño superior de materiales, productos, sistemas y modelos comerciales.

Nada de lo que se hace en una economía circular se convierte en desperdicio.

Se espera que la población mundial llegue a cerca de 9 mil millones de personas para 2030, incluidos 3 mil millones de nuevos consumidores de clase media. Esto ejerce una presión sin precedentes sobre nuestros recursos naturales para satisfacer la futura demanda de los consumidores.

residuos y puestos de trabajo

Como no podemos detener el volumen de residuos de la noche a la mañana, se necesitan inversiones en la industria del reciclaje. Pero la inversión verdaderamente significativa en el desarrollo de una economía circular se lleva a cabo fuera del espacio de reciclaje. De hecho, cuanto más reciclamos y más financiamos las fábricas de reciclaje, más nos mantenemos dentro de la economia lineal. Es evidente que este no es el mejor camino para resolver nuestros problemas, y al permanecer en una economía basada en el reciclaje, evitamos la transición hacia una economía circular avanzada, basada en la prevención y en la reutilización.

En una economía circular, los recursos no terminan como reciclables, ya que los productos están hechos para durar varios ciclos de vida. La vida útil de los productos se extiende a través de ciclos de mantenimiento, de reparación, de redistribución, reacondicionamiento y refabricación, por lo que nunca terminan en el ciclo de bajo valor y altoconsumo de energía que es el reciclaje.

Para la sociedad, reparar un producto hecho para durar siempre es inmensamente menos costoso que producirlo desde cero.

Siguiendo este enfoque, debemos alejarnos de las actividades que devalúan el material, como el reciclaje, y en su lugar invertir en aquellas actividades que lo preservan: la reutilización y la refabricación. Estas dos son especialmente importantes ya que crean muchos más trabajos seguros.

Adoptar una estrategia circular evitando depender del reciclaje es el camino a seguir.

Solo hay que seguir las 3R: REDUCIR-REUTILIZAR-RECICLAR en ese orden.

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